Miguel Ángel, Da Vinci, Caravaggio, Botticelli, Tiziano, Nelli. Todos ellos fueron grandes artistas del Renacimiento, sin embargo, poca gente ha oído hablar de Nelli. La razón por la que este nombre no aparece en muchos libros de historia del arte es porque Nelli era una mujer, una monja de nombre Plautillla cuyas pinturas bíblicas no tienen nada que envidiar a las de sus contemporáneos. Como ella, muchas artistas que han protagonizado la Historia del Arte han sido olvidadas y silenciadas. Por suerte, cada vez más estudios y exposiciones están buscando sacar del olvido a estas figuras que en su momento fueron rechazadas y censuradas. Desde Marte Feria de Arte Contemporáneo hemos querido rescatar seis figuras femeninas imprescindibles en la Historia del Arte.

Sofonisba Anguissola (Italia, 1532–1625)

Sofonisba Anguissola, Autorretrato, 1556, Museo Lancut, Polonia / Bridgeman Images

La pintora renacentista Sofonisba Anguissola es una de las pocas mujeres artistas que podemos encontrar en el Museo del Prado. Gracias al apoyo de su padre, Sofonisba pudo estudiar arte con Bernardino Campi y Bernardino Gatti, y sentó un precedente para que las mujeres pudieran ser aceptadas como aprendices en estudios de arte. Esta artista llegó a ser pintora de la corte de Felipe II, y fue muy conocida y alabada durante su época. Miguel Ángel alabó su obra, y fue una de las dos mujeres incluidas en el diccionario de artistas de Giorgio Vasari. Sofonisba logró superar los límites que la sociedad le imponía por su género, llegando a establecerse como una de las grandes figuras de su época.

Artemisia Gentileschi (Roma, 1593-1654)

Artemisa Gentileschi, Susana y los viejos. Cortesía de la Luti Collection, Schloss Weißenstein

Artemisa Gentilescchi fue una pintora barroca que fue muy reconocida durante su época, pero cuya fama decreció tras su muerte, llegando a ser olvidada un siglo después. Sus obras muestran ideas progresistas sobre las mujeres, y es considerada por muchos la primera artista feminista de la historia. Gentileschi se inició en el arte gracias a su padre, el pintor Orazio Gentileschi, y se convirtió en la primera mujer en estudiar en la Academia de Bellas Artes de Florencia, la misma en la que se formó Miguel Ángel. Su estilo está muy influenciado por el de Caravaggio.

Gentileschi llevó a juicio por violación a Agostino Tassi, uno de sus maestros, y aunque este finalmente fue condenado, la artista sufrió torturas y un humillante examen ginecológico para demostrar su inocencia. Estos acontecimientos cambiaron su obra, que a partir de ese momento se centró en temas como la solidaridad entre mujeres y la representación de mujeres poderosas.

Luisa Roldán (Madrid, 1652 – 1706)

Conocida popularmente como La Roldana, Luisa Roldán fue la primera escultora española registrada. Es considerada una de las principales figuras de la escultura del Barroco de finales del siglo XVII y principios del XVIII. Esta artista llegó a ser escultora de cámara de Carlos II y Felipe V, dominando la talla de madera y barro. A pesar de sus éxitos, pasó dificultades económicas y tras su fallecimiento cayó en el olvido. Una de sus obras, “Entierro de Cristo”, se exhibe actualmente en el Met de Nueva York.

Georgia O’Keeffe (Sun Prairie, 1887 – Santa Fe, 1986)

Georgia O’Keeffe – Red Canna, 1924 (izquierda) / Two Calla Lilly On Pink, 1928 (derecha)

Esta artista americana, considerada una de las máximas representantes del arte moderno, estudió pintura en el Art Institute de Chicago a principios del siglo 20. Tras formarse con Arthur Wesley Dow comenzó a experimentar con la abstracción, y se la reconoce como una de las primeras artistas americanas que rompió con el realismo, anunciando así una nueva era en el arte americano: la de la pura abstracción. Sus trabajos más conocidos son sus representaciones de flores de gran formato, aunque también pintó otros temas como los edificios de la ciudad de Nueva York, donde vivió y trabajó.

Maruja Mallo (Vivero, Lugo, 1902 – Madrid, 1995)

Mallo fue una de las figuras imprescindibles de la generación del 27, una artista revolucionaria que fue parte de los movimientos de vanguardia y pieza clave del surrealismo. En 1928 José Ortega y Gasset organizó la primera exposición individual de la artista, en las oficinas de la Revista de Occidente, y la muestra fue alabada por su originalidad. La artista se exilió tras el estallido de la Guerra Civil. Estudió en París, donde conoció entre otros a René Magritte, Max Ernst, Joan Miró y Giorgio de Chirico y comenzó su etapa surrealista. En 1992 el Ministerio de Cultura español le concedió la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes.

Frida Kahlo (Coyoacán, México, 1907 – 1954)

Frida Kahlo, Henry Ford Hospital (La cama volando). Colección de Dolores Olmedo Patiño Ciudad de México, México

La figura de Frida Kahlo es una de las más conocidas, y sus autoretratos de inspiración surrealista son reconocidos en el mundo entero. Su historia personal es clave para entender su arte: a los 18 años sufrió un grave accidente que le dejó repercusiones como episodios de dolor durante toda su vida. En ese momento estaba estudiando medicina, pero tras el accidente abandonó estos estudios y se dedicó a la pintura. Sus trabajos destacan por sus brillantes colores y la patente influencia de la cultura mexicana, y en muchas ocasiones son representaciones simbólicas de su estado físico y mental.